El pasado domingo 28 de junio se llevaron a cabo, en el marco de las XLVIII Fiestas de la Villa de los Cerros de Quinchía (Risaralda), los dos certámenes folclóricos: el XXXVI Encuentro Regional y el XXXII Concurso de Pareja Reina. Más de 500 bailarines en 20 delegaciones participantes dieron muestra del talento y la investigación, del vivo interés por conservar un pasado y traerlo a nuevas generaciones. Es una experiencia valiosa, después de los comicios presidenciales, pues es una forma de insistir en que la identidad de un país que será siempre plural.
Difícil tarea la de los tres jurados Susan Serna, Carlos Mario Torres y Héctor Fabio Zuluaga, quienes entre ese derroche de creatividad tuvieron a bien elegir un ganador para cuatro categorías que dan origen a estas postales.
Desfile



Las calles, que entre semana suelen ser tranquilas, el domingo a las diez de la mañana están llenas de quienes lo convierten en el día de mercado, así como aquellos para los que fiestas implican emborracharse hasta más no poder. En ese ambiente, unas músicas distintas irrumpen el afán de unos y el letargo de otros. La banda marcial del colegio Nuestra Señora de los Dolores (Quinchía), así como la banda 60 Primaveras (Dosquebradas), con sus tambores y liras, convocan las miradas de los distraídos transeúntes.
No sólo el color de los atuendos propios del bambuco, los aires sureños, la cumbia o el currulao enriquecieron la paleta de esa soleada mañana. Incluso la calma de las mujeres emberá imprimió un instante de paz que tranquilizó la mirada. Hubo grupos que también hicieron la curaduría de archivo para que los espectadores aprehendiésemos fragmentos de otras intrahistorias. Memorias de mi tierra (Murillo) expuso su tradición tolimense exhibiendo un pequeño Mohán, tamales, vasijas de barro y otras artesanías. Así mismo, Zarandeando (Belén de Umbría) utilizando los catabres del altiplano cundiboyacense, cargaron con canastos, sombreros, frutos, menajes. Raíces ancestrales (Mistrató), al revivir aires sureños, también presentó unas estructuras con pompones coloridos y máscaras vinculados con una tradición que traspasa fronteras. La Agrupación Artística Hijos de la Montaña (Anserma) también miró a nuestro sur, a Pasto y su carnaval, y con el despliegue de sus máscaras gigantes merecieron el primer lugar para grupos en desfile.


Coliseo
Ya en el escenario deportivo, acomodado a las necesidades de los grupos y del público presente, los criterios cambian de eje. Ahora se aprecian mejor las planimetrías durante meses ensayadas. Eso se nota en el compás con el que los bailarines pasan de círculos a triángulos, en paralelas ejecutadas con precisión.
Pensar que esta presentación sea un pulso que mide los intereses de las búsquedas de los directores, fue algo que escuché hace unos años a un jurado. Tuve presente esas palabras ya que, por ejemplo, hubo un interés por los ritmos que profundizan en la identidad andina -rajaleña, bambuco, torbellino – y la familiaridad con el Pacífico —currulao, abozao—, pero en esta ocasión no hubo algo Caribe ni Llanero. ¿Será mera impresión o será que el eje se mueve?
Ahora bien, las danzas de laboreo, aquellas que buscan codificar en un pase la postura que adquieren los cuerpos en el cultivo y la producción de un bien, nos llevaron de los algodonales a los cafetales pasando por las riberas en las que se practica el barequeo. Ese recorrido termina en las propuestas fiesteras entre las que, la del grupo Zarandeando, se llevó el primer lugar de grupos. Claro, es que esa representación de la gallera, con sus bailarines cual gallos bravos, fue bastante acertada.

Pasillo Villa de los Cerros
Con el propósito de que los participantes en la programación folclórica se lleven algo también de nuestra identidad, se ha venido trabajando en la incorporación del Pasillo Villa de los Cerros, obra del maestro Luis Guillermo González a través de distintas estrategias. La primera de ellas fue un opening en el que las parejas concursantes trabajaban durante la mañana del domingo. En la versión de hace unos años, el maestro Álvaro Javier Montero con Trietnias de la Universidad Tecnológica de Pereira realizó un montaje de grata recordación. Pues bien, ahora las parejas participan con su propia creación. Dos veces bailaron en grupos de cinco parejas, entre las que resultó vencedora la pareja de Raíces Ancestrales de Mistrató: Andrea Bedoya y Sebastián Melchor.
Pareja reina 2026-2027

Lo he dicho antes: nada como la competición por el título de Pareja reina del folclor colombiano. Es un trabajo de adiestramiento corporal para que unas estéticas de la tradición cobren vida. Hay respiración, gimnasia, escucha activa, geografía, historia, trabajo en las minas y en los campos, adoración y rebeldía, armonía y locura, frenesí. 18 ritmos para 3 rondas, 90 segundos para un sanjuanero o un mapalé, el azar puede darte un joropo o una cumbia. Siempre admiraré a estos competidores. En esta ocasión la pareja. que se alzó con la corona y los anillos fue la de Fundarte (Pereira), Verónica Arango Ruiz y Juan David Castañeda.
Al margen
Hay otras imágenes más que quiero agradecer.
Omar Ramírez, director de la Casa de la Cultura de Quinchía, en el homenaje a Totó La Momposina, logró que nos pusiéramos de pie para aplaudir y cantar Elpescador. Todo el coliseo se cubrió de una magia que aunó los corazones.
Cuando Anserma presentó esa fusión entre el bambuco y la rumba, el bambú-rumba, los bailarines en el escenario, cambiaron sus cotizas de cabuya por las botas pantaneras. Ese gesto fue muy respetuoso y diciente. Además, el cómo incorporaron los arbustos de café los hizo mis favoritos.
Xiomara me llamó la atención porque iba a dejar el vaso plástico del helado en la gradería del Coliseo. Entonces me mostró cómo, donde habían estado los chicos de Tocancipá (Cundinamarca) todo quedó limpio.
Carezco de los elementos de juicio que tuvo el jurado. No controvierto sus decisiones. Solo quiero celebrar el talento de dos parejas que, por mí, hubiera llevado al final: Ana Sofía Sánchez y Lincon Lemus (Belén de Umbría), así como a Leidy Yuliana Bermúdez y Yan Camilo Agudelo (Kerendona, Pereira).