El Centro Histórico de Manizales tiene el conjunto más grande y homogéneo de arquitectura republicana de Colombia, con más de 160 edificaciones de ese estilo. Aquí se encuentra la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario, el hermoso edificio de la Gobernación de Caldas, el Bolívar Cóndor del maestro Rodrigo Arenas Betancourt y es el epicentro de buena parte de la vida institucional, comercial y económica de la ciudad.
Es punto de encuentro de una gran cantidad de pensionados y pensionadas y es el corazón de Manizales. Aquí están las notarías, el Palacio de Justicia Fanny González Franco, la Sede Cultural del Banco de la República, el Palacio Arzobispal, hay almacenes de telas, hilos, lanas, pintura, tejas, colchones, zapatos, ropa, pasteles y postres, papelería, barberías, ópticas, accesorios para celulares, ventas de todo a $5.000, sitios de rumba, casinos, restaurantes, bares y cafés, supermercados. Todo es posible hacerlo sin salir del kilómetro cuadrado que lo constituye.
El centro de Manizales ha sufrido cambios a través de los años. Fue reconstruido luego de los tres grandes incendios que ocurrieron en 1922, 1925 y 1926, hace exactamente un siglo. Luego de décadas de esplendor, en los últimos años muchos habitantes y comercios se han trasladado hacia otros lugares de la ciudad y hoy el entro es uno de los lugares de Manizales con la mayor cantidad de afectaciones a raíz del sismo de magnitud 7,4 que ocurrió el pasado lunes 10 de agosto en el oeste de Colombia. ¿Cuál es la vocación actual del Centro Histórico de Manizales? Quizá esta sea la oportunidad para reconfigurarlo, como lo aseguró esta semana María Alejandra González Ocampo, directora ejecutiva de la Asociación Cívica Centro Histórico de Manizales.
En el reporte de la Alcaldía de Manizales del 15 de agosto informan que de los 162 inmuebles que conforman la declaratoria de monumento nacional, 92 ya han sido clasificados así: 46 son habitables, 25 tienen daño con uso restringido, 11 no están habitables, 8 tienen peligro de colapso y 2 pueden ser habitados después de una intervención. Esta información sigue siendo preliminar y puede cambiar a medida que avancen las inspecciones técnicas.
Este recorrido fotográfico comienza cerca del Centro Comercial Parque Caldas, en la Avenida Gilberto Alzate Avendaño, conocida como la Avenida del Centro, y va hasta la Plaza de Bolívar. La caminata abarca las manzanas que van desde la Calle 29 hasta la Calle 22, pero no es una ruta lineal puesto que hay varias vías cerradas, con acceso restringido por riesgos de caída de fachadas o techos, y hay daños en todas las manzanas. El recorrido sube y baja por las calles empinadas del trazado cuadriculado de este lugar.
Hoy buena parte del centro está cerrado, las vías acordonadas, los almacenes sellados. Los pocos que abren tienen escasos clientes. La soledad de algunas calles evoca la época de la pandemia. Los esfuerzos están concentrados en la revisión de las infraestructuras y en el cuidado para que nadie salga lesionado por el desplome de alguna pared o algún alero que hayan quedado flojos, pues el Centro Histórico es también en muchos lugares un sitio que ha sido descuidado.

El administrador del Edificio de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, en la Calle 22 con Carrera 23, Carlos Gómez, explica que están a la espera de que los visiten ingenieros calculistas para determinar el nivel de daño de la edificación. Por ahora han puesto en funcionamiento un protocolo para permitir que de manera ordenada algunas personas entren a sacar computadores y otros elementos que les permitan continuar con sus actividades comerciales desde sus casas. Quienes laboran en las 60 oficinas de este edificio por ahora deben planear trabajo remoto, como en la pandemia.


El edificio en donde funcionan el Concejo de Manizales, la Registraduría y otras oficinas institucionales, en la Carrera 21 con Calle 29, está desalojado. Desde la calle se puede observar que en el último piso, donde está el Concejo, se cayó el cielo raso y hay múltiples daños. La única persona que está en el edificio, pero afuera en la calle, es Olga Daliz Tabares, vigilante de la Registraduría. Ella cuenta que al momento del terremoto estaba en su casa en el barrio Bengala. Acababa de llegar porque ese día le correspondió el turno de vigilancia nocturno. En la casa todo quedó bien y aunque no hay nadie en este edificio ella va a trabajar para informarle a la ciudadanía que la Registraduría está atendiendo en Bosques del Norte. Han llegado ciudadanos interesados en tramitar documentos que perdieron en el terremoto.

El Liceo Arquidiocesano de Nuestra Señora, LANS, queda en la Carrera 21 entre calles 24 y 25. Allí estudian 826 niños y jóvenes que ya estaban en el colegio al momento del terremoto. Evacuaron de manera segura y no se presentaron lesionados, pero como no volvieron a ingresar al colegio allí quedaron los útiles escolares. Los profesores organizaron los morrales en el patio para facilitar la entrega a los padres de familia que se han acercado a reclamarlos y a donar ayudas para las 15 familias del colegio que resultaron afectadas.


Ha circulado repetidamente la imagen de la Catedral de Manizales con una de sus torres ladeada. Menos visible ha sido el impacto del terremoto en la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, en la Calle 30 con Carrera 22, en el Parque Caldas. Esta iglesia, totalmente construida en madera, y uno de los templos más bellos de la ciudad, tiene dos de sus cruces inclinadas y las puertas cerradas.


Desde el Parque Caldas es posible ver esta imagen de la cotidianidad interrumpida: cuerdas con ropa lavada y tendida, que queda expuesta por la caída de una pared.

Es jueves casi a las 10 a. m. los negocios cerrados eran una constante del paisaje post terremoto en el Parque Caldas, uno de los lugares más concurridos de Manizales.

John Jairo Trujillo es una de las siete personas que alquilaban habitaciones en esta casa del Parque Caldas. El jueves por la mañana trasteó sus cosas pues debieron evacuar mientras esperan un concepto para saber si la vivienda quedó habitable. Aunque desde la calle la casa se ve normal, la pared que da contra el Supermercado del Centro se inclinó el lunes en el terremoto y el martes amaneció más ladeada. Para el jueves ya otras tres familias habían evacuado en esa cuadra.

Paula Arcila vive en el Edificio Gran Vía en la Avenida Santander, por el sector de Los Rosales. Su casa no sufrió ningún daño, aunque otros edificios de su cuadra sí. La mamá de Paula, de 80 años, es la propietaria de esta casa en la esquina del Parque Caldas con carrera 23, en donde funcionan dos locales comerciales. Con el terremoto se dañaron tubos y hubo una fisura en el zócalo. El obrero que trabaja en el techo ayuda a liberar peso de la casa quitando la ornamentación que será reemplazada por material liviano como superboard. Uno de los principales riesgos de las casas del centro son los aleros pesados que se pueden desplomar con o sin terremoto.

Calle 28 entre Carreras 22 y 23. El ingeniero Nelson Humberto Betancur contó que esta edificación de al menos 60 años de construcción (aunque es difícil calcular la antigüedad) perdió la fachada de bahareque que será reemplazada por material liviano. En este lugar funciona una óptica.

Silvio Restrepo es uno de los socios del almacén Amor Es. En este local funcionaba una vitrina y la bodega del comercio que estaba llena de mercancía. Silvio cuenta que aunque la casa se ve desbaratada, en realidad el daño es solo del techo y la fachada, pero no tiene daño estructural. Como el terremoto fue a las 7:34 a. m. el local estaba sin gente en ese momento.


Está casa queda en la calle 27 entre carreras 23 y 24, a un costado de la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas. Se desprendió la fachada de bahareque. La casa había sido reforzada hace más o menos dos décadas y aguantó bien el terremoto. Las reparaciones comenzaron el miércoles y pueden tardar entre uno y dos meses.

El edificio de la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas está acordonado y sin acceso para empleados. Frente a la Cámara se encuentra la tradicional pastelería La Suiza, que también se encuentra cerrada.

Cra 23 con Calle 26. Andrés Felipe Valencia llegó a comienzos de este año a vivir en este céntrico lugar. En la mañana del jueves los ingenieros que están apoyando como voluntarios a la Alcaldía de Manizales en la inspección de los edificios les informaron a los residentes de los nueve apartamentos de esta edificación que tenían 10 minutos para evacuar.




Vecinos evacuando la edificación de la Carrera 23 con Calle 26. En los dos primeros pisos funcionaban varios locales comerciales y en los pisos superiores había viviendas. En una de ellas vivió Andrés Felipe Valencia hasta el lunes 10 de agosto.

Hasta los maniquíes fueron evacuados en del almacén Manicomio, todo a 5.000, en la carrera 23 con Calle 26, frente al Edificio Don Pedro.


El Edificio Don Pedro, en la Carrera 23 con Calle 25, frente al Club Manizales, está evacuado y con una polisombra que cubre algunos de los daños.

Sergio García (de casco blanco) es arquitecto voluntario de la Alcaldía de Manizales. Luego del terremoto llamó a preguntar cómo podía ayudar y de inmediato se integró a las brigadas que revisan todas las estructuras en Manizales. Al momento de esta foto Sergio les estaba informando a los comerciantes de El Templo de la Moda que debían evacuar y esperar una revisión estructural.

Desde la Calle 25 ya no es posible circular por la Carrera 23 hacia la Plaza de Bolívar. La vía está cerrada y solamente pueden pasar los funcionarios de la Alcaldía de Manizales. En la zona cerrada están el Centro Cultural del Banco de la República, la tradicional sede de Frisby, cuyo edificio sufrió bastantes averías, el Centro Comercial Las Rampas y el puesto callejero de dedos de queso rellenos de bocadillo, entre otros.



Detalles de la destrucción en la Calle 24: un alero caído en el Centro Profesional, una pared desplazada en la sede de locales comerciales y una fachada perdida frente al edificio de la Fiscalía.

La Calle del Tango, en la calle 24 entre carreras 22 y 23 está cerrada y acordonada. En la esquina de arriba falleció Óscar de Jesús Henao, de 78 años, durante el terremoto.


El almacén de zapatos Big John, en la carrera 22, es uno de los pocos que estaba abierto este jueves en la mañana, pero no estaba atendiendo al público. Las tres mujeres que se observan en la puerta esperaban la inspección de los ingenieros de la Alcaldía.
En la esquina de esa cuadra, en la carrera 22 con calle 24, queda la Panadería Dulce Pecado. Al momento del terremoto Tatiana Castañeda estaba en el local, con otras tres compañeras de trabajo y un cliente. Ella se quedó en el marco de la puerta, pero otros salieron corriendo en medio de la confusión. A una cuadra falleció Óscar de Jesús Henao, una de las seis víctimas que dejó este terremoto en Manizales. Tatiana vive por el Parque Caldas y su casa no sufrió daños. Dice que siente algo de temor por la posibilidad de alguna réplica, pero está contenta por poder trabajar. El negocio va muy lento, pero algo se vende.


La Barbería Moderna, la más antigua de Manizales, queda en la Casa Estrada, uno de los edificios patrimoniales de Manizales, en la Calle 24 con carrera 22. Magnolia García trabaja allí desde 1994. Este jueves madrugó a trabajar pero hasta el mediodía no había recibido la visita de ningún cliente.


El 11 de agosto de 2025 un incendio consumió varias librerías de la carrera 21 con calle 24, entre ellas La Eneida, de Diego Giraldo. Como no pudo conseguir otro local con arriendo favorable, se asoció con su papá Octavio Giraldo, librero de La Odisea. Faltaba un día para el aniversario de los incendios cuando ocurrió el terremoto. Se cayeron todas las estanterías con libros, pero a diferencia del año pasado, en esta ocasión no tuvo pérdidas para lamentar.

La sede de la Fiscalía General de la Nación está ubicada en un lugar que los manizaleños conocen como el Inurbe, pues allí funcionó esta oficina hace muchos años. Queda en la carrera 22 entre calles 24 y 25. Esta manzana se desplomó durante el terremoto de 1979. La Fiscalía está evacuada pues el edificio tiene algunos daños. Sus funcionarios están trabajando en el Comando de la Policía, en el barrio Linares.

La tradicional Clínica Fame y el edificio en donde funciona el Hotel Cañaveral en la carrera 22, entre calles 23 y 24 están acordonados y evacuados.

El edificio en donde funciona el Hotel Cañaveral tiene daños en la fachada.



En el Centro de Manizales hay símbolos pintados con aerosol frente a algunas edificaciones. Las convenciones son distintas a las que usan los ingenieros que han inspeccionado los edificios del Barrio Milán. En el centro la marca «O» significa «revisado».

El Edificio de la Licorera, contiguo al Palacio amarillo de la Gobernación de Caldas. Aquí funciona normalmente la oficina para el trámite del pasaportes. El edificio se encuentra evacuado.

El Palacio de la Gobernación de Caldas espera una revisión estructural. El jueves estaban permitiendo el ingreso de funcionarios para sacar sus cosas. Solo podían entrar dos personas al edificio y cuando salían se autorizaba el ingreso de otras dos.


Catedral Basílica Nuestra Señora del Rosario de Manizales con la torre Santa Inés inclinada sobre la nave central de la iglesia. En el segundo piso de la Catedral, en la base de la torre que se inclinó, queda el Café Tassioli, una visita obligada para todos los turistas que llegan a Manizales. El Corredor Polaco ubicado en la parte alta de la torre central, también sufrió daños. Como el terremoto fue temprano en la mañana no había turistas allí, ni tampoco en el café.


Otros ángulos de esta nueva realidad: la torre inclinada de la Catedral.