Sueños de circo, de OtroArte, Chile
Creada el año 2010 por el director teatral Francisco Guajardo, “Sueños de Circo” es una obra dirigida al público familiar que invita a recuperar la infancia, la risa, el asombro y el color. La obra hace parte de la programación de teatro de calle de esta edición del Festival de Teatro de Manizales, que incluye presentaciones gratuitas en distintos espacios abiertos con el Parque Ernesto Gutiérrez, el Cable, la Galería, el Centro Cultural Rogelio Salmona y el Banco de la República.




Lo que no tiene nombre, de La Congregación Teatro, Colombia
«La vida es física» escribió el poeta peruano José Watanabe, a quien Piedad Bonnett cita. La adaptación que hace La Congregación Teatro, el grupo de Bogotá dirigido por Johan Velandia, del libro de Piedad Bonnett Lo que no tiene nombre es una puesta en escena donde la vida y la muerte son físicas: el cuerpo es protagonista de este montaje que tiene mucho de coreografía.




Portugal no es un país pequeño, de Hotel Europa, Portugal
André Amálio y Tereza Havlícková estrenaron Portugal no es un país pequeño en 2015. Se trata de un montaje que se mueve entre el teatro propiamente dicho, la danza, la música, el performance y el video. La propuesta parte de múltiples testimonios recopilados en un proceso de investigación realizado por el grupo, con el fin de indagar sobre las huellas de las dictaduras en la memoria individual y colectiva.




Me llamo Suleimán, de Unahoramenos Producciones, España
En la inauguración de esta edición 58 del Festival Internacional de Teatro de Manizales el grupo canario Uhahoramenos presentó el montaje «Sahara, la barca del desierto», la historia de una enfermera española blanca que se radica en El Aaiún, en la república saharaui, en los años 70. «Me llamo Suleimán» es también un monólogo que ofrece la mirada contrapuesta: el viaje migrante de un niño africano que sueña con llegar a España.




