«Suenan timbres», de Luis Vidales: cinco poemas en sus 100 años

18 de abril de 2026

Se cumple un siglo de la publicación de "Suenan timbres", la obra cumbre del poeta Luis Vidales. La Biblioteca de Autores Quindianos conmemora esta efemérides con una reedición del libro, disponible para descarga gratuita.
Compartir publicación en

Filosofía de los ademanes

Mis versos han descubierto

que las gentes

no valen por sí mismas

en lo físico

sino que son bellas o feas

según como estén construidas

sobre sus ademanes.

Y que los ademanes

son los armazones maravillosos

e invisibles

de los seres humanos.

El hueco

Mis versos dicen.

Hueco

único sitio habitable.

Casas.

Casas.

Casas.

Huecos interrumpidos por paredes y puertas.

Huecos divididos en cuadros.

Mi vida

mi vida transeúnte

está llena de las troneras

de las horribles cavernas

que las casas les hacen a los huecos.

Y ya no puedo

borrar en mí la sensación

de los huecos de la ciudad

encerrados en los cajones de los cuartos.

La nueva edición de Suenan Timbres trae ilustraciones de Tobías Arboleda

.

Las hojas

El viento vira en los aires

sobre la hélice de la hoja.

Nadie ha visto el viento

pero las hojas van señalando su rumbo.

Da tristeza.

Para que el vuelo de las hojas

fuera a su gusto

todas deberían ir provistas

de motorcitos de mariposa.

.

Super-ciencia

Por medio de los microscopios

los microbios

observan a los sabios.

.

Oración de los bostezadores

Dedicado a Leo Le Gris – Bostezador

Señor

Estamos cansados de tus días

y tus noches.

Tu luz es demasiado barata

y se va con lamentable frecuencia.

Los mundos nocturnales

producen un pésimo alumbrado

y en nuestros pueblos

nos hemos visto precisados a sembrarle a la noche

un cosmos de globitas eléctricas.

Señor.

Nos aburren tus auroras

y nos tienen fastidiados

tus escandalosos crepúsculos.

¿Por qué un mismo espectáculo todos los días

desde que le diste cuerda al mundo?

Señor.

Deja que ahora

el mundo gire al revés

para que las tardes sean por la mañana

y las mañanas sean por la tarde.

O por lo menos

—Señor—

si no puedes complacernos

entonces

—Señor—

te suplicamos todos los bostezadores

que transfieras tus crepúsculos

para las 12 del día.

Amén.


Luis Vidales

En 1926 la editorial Minerva publicó Suenan timbres, un poemario del jovencísimo autor Luis Vidales. Se trataba de un libro distinto a todo lo que se había publicado en Colombia hasta entonces: una poesía irónica, cotidiana, alejada del acartonamiento y del lenguaje rebuscado. El libro causó extrañeza, rechazo, incomprensión, pero cien años después sigue siendo un hito en la literatura colombiana, y se considera pionero de la literatura vanguardista. De hecho Vidales fue el único poeta colombiano incluido por Vicente Huidobro, Jorge Luis borges y Alberto Hidalgo en la antología de poemas costumbristas.

Para conmemorar los 100 años de esta publicación, la Biblioteca de Autores Quindianos, en asocio con la Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana de la Universidad del Quindío y Corónica Editorial, acaban de editar nuevamente Suenan timbres. Se trata de una edición de lujo, ilustrada por Tobías Arboleda y con un estudio crítico introductorio a cargo de Juan Manuel Acevedo.

En su ensayo, Acevedo escribe lo siguiente: «Hay libros que consolidan una tradición; hay otros que la tensan hasta volverla otra cosa. Suenan timbres pertenece a esta segunda familia. Su entrada en el campo literario colombiano produjo extrañeza, rechazo, entusiasmo y, sobre todo, desconcierto. Esa recepción ambivalente no fue accidental: Vidales estaba empujando los límites de la dicción poética en un entorno que aún privilegiaba la solemnidad retórica, el lirismo sentimental y cierta continuidad ornamental del modernismo tardío. Frente a ese horizonte, su escritura introdujo una poética de fricción: irónica, urbana, atenta al ruido de la calle y a las nuevas sensibilidades de la vida moderna. El resultado no fue una simple variación de estilo, sino una reconfiguración de la experiencia poética».

Esta nueva edición está disponible para descarga gratuita en Internet, en versión digital, y la edición física se estará distribuyendo este jueves 23 de abril en el stand del Quindío de la Feria del Libro de Bogotá.

Suenan timbres

Luis Vidales

Primera edición 1926. Séptima edición 2026: Biblioteca de Autores Quindianos

Secretaría de Cultura, Gobernación del Quindío y Universidad del Quindío

Ilustraciones y portada: Tobías Arboleda

Edición y prólogo: Juan Manuel Acevedo Carvajal

Armenia, Quindío

163 páginas

ISBN: 978-628-7843-18-9

Si valoras el periodismo artesanal, ayúdanos a seguir adelante.
Cada aporte, grande o pequeño, hace la diferencia. Puedes apoyarnos a través de Vaki.
  • Nació el 26 de julio de 1900, en la hacienda Río Azul de Calarcá y murió el 14 de junio de 1990 en Bogotá. Fue poeta, ensayista, profesor, diplomático y funcionario público. Su obra cumbre es "Suenan timbres", el poemario que publicó en 1926.

Publicaciones relacionadas

Si valoras el periodismo artesanal, ayúdanos a seguir adelante.
Cada aporte, grande o pequeño, es una pepita de oro valiosa para nosotros. Puedes apoyarnos con donaciones en la cuenta de ahorros Davivienda 108900805756 a nombre de la Fundación Barequeo (NIT 902045164-5) o a través de Vaki.

En Barequeo nos interesa el periodismo artesanal, hecho a mano, con tiempo para escribirlo y tiempo para leerlo. Buscamos historias y enfoques como quien busca pepitas de oro.

Somos un grupo de periodistas que, desde Manizales, Colombia, generamos un medio de comunicación para fortalecer la deliberación pública desde nuestro territorio.

Creemos en la veracidad, la argumentación, el disenso y el valor de la escritura para la construcción de memoria histórica.

Correo: barequeo@barequeo.com

Cada aporte, grande o pequeño, es una pepita de oro valiosa para nosotros. Puedes apoyarnos con donaciones en la cuenta de ahorros Davivienda 108900805756 a nombre de la Fundación Barequeo (NIT 902045164-5) o a través de Vaki

Codirigen: Adriana Villegas Botero, Ana María Mesa Villegas, Alejandro Samper Arango y Camilo Vallejo Giraldo.