Ya pasó un mes del terremoto del 10 de agosto y el panorama en Pereira sigue siendo devastador: la ciudad reporta 98 víctimas mortales, 132 desaparecidos (aunque las cifras son confusas), 259 heridos, más del 15% de las viviendas afectadas y alrededor de 120.000 personas damnificadas. En las calles de Pereira todavía hay escombros y aún faltan numerosas edificaciones por demoler.
Para hablar sobre esta difícil situación y sobre los caminos hacia la reconstrucción Barequeo invitó a El Río Suena a Ángela Molina Castaño y a Hernán Roberto Meneses Marín. Ella es gestora cultural, doctora en Investigación en Ciencias Sociales (FLACSO–México), dirigió el Museo de Arte de Pereira y lidera un proyecto de Jardines Montañeros, orientado al patrimonio biocultural y al turismo rural. Hernán Roberto es Ingeniero electricista, especialista en Finanzas, fue subsecretario de Planeación de Pereira y Secretario de Planeación de Manizales.
Ángela María Molina hizo un balance del estado de la infraestructura cultural en Pereira: «Antes del terremoto ya teníamos un déficit de escenarios culturales. Estaban el Teatro Santiago Londoño, que hay que demolerlo; el Museo de Arte de Pereira, que está gestionando fondos para su reconstrucción; en el Centro Cultural Lucy Tejada, que incluye la Biblioteca Pública Municipal, con más de 50.000 volúmenes, todavía están evaluando qué hacer con ese edificio… pero además están todas los espacios alterativos, los escenarios pequeños y particulares, que quedaron destruidos o muy afectados y que no son salas del inventario cultural oficial de la ciudad. Además, los músicos tocaban en los bares y centros comerciales, que también quedaron muy afectados. El sector cultural está en un limbo completo.»
Hernán Roberto Meneses destaca el espíritu de solidaridad que se vive en este momento en la ciudad, especialmente entre los jóvenes y consideró que en medio del balance este es un punto a destacar. «Un grupo de 17 pereiranos nos juntamos para responder la pregunta ¿hacia dónde va la reconstrucción? En el equipo hay personas de distintas disciplinas y experiencias y la idea es que en un mes podamos entregarle un análisis a la ciudad».
Meneses llamó la atención sobre la microzonificación sísmica de la ciudad. «Si pudiéramos tener un mapa de Pereira de hace un siglo veríamos 70 quebradas en la cuenca del río Otún, de las cuales hoy no hay ninguna. Todas están dentro de un tubo. En la cuenca del Consota la cifra es similar, pero ahí sí hay muchas quebradas a cielo abierto. Pereira creció principalmente sobre la cuenca del Otún: entubó las quebradas, echó tierra encima, sin ninguna clasificación, y sobre la quebrada Egoyá hay rellenos antrópicos de 20 metros de profundidad. Se echó tierra, se aplanó el terreno y sobre eso se construyó».
La revisión de toda la microzonificación es indispensable para planear el proceso de reconstrucción.
Ángela María Molina llamó también la atención sobre la reconstrucción de la vivienda rural del paisaje cultural cafetero, que resultó duramente afectada en el terremoto, lo cual además impacta al sector turístico.
La conversación completa está disponible en los canales de Barequeo de Youtube y Spotify.