El movimiento comercial del barrio está prácticamente detenido. Algunos de los locales en donde venden las famosas obleas están abiertos, pero no hay público local. Mucho menos turistas.
Iglesia de Chipre. Réplica de una de las primeras catedrales en madera que tuvo Manizales. Una de las torres perdió uno de sus laterales.
El barrio Chipre de Manizales es uno de los lugares turísticos por excelencia de la ciudad. Un balcón natural desde donde se ven una lista impresionante de municipios de Caldas: Anserma, Riosucio, Risaralda, San José, Chinchiná, Belalcázar y Palestina y de Risaralda: Marsella y Santa Rosa de Cabal. Se ve también el cerro del Tatamá, frontera natural que separa a Risaralda del Chocó, y se aprecian unos atardeceres inigualables. Allí están el Palacio de Bellas Artes, el Observatorio Sismológico y Vulcanológico de Manizales, adscrito al Servicio Geológico Colombiano, una serie bares y restaurantes, rematados por el Monumento a los Colonizadores del artista Luis Guillermo Vallejo. El bulevar tiene casi dos kilómetros de longitud a un costado del cual se encuentra la zona de viviendas de ese lugar.
Chipre es uno de los barrios más tradicionales de Manizales y uno de los lugares en donde hay más edificaciones afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Hay 20 edificios evacuados y daños visibles en construcciones de cuatro y cinco pisos, sin ascensor, que corresponden a los inmuebles que han venido reemplazando a las casas de una o dos plantas, por una dinámica de renovación urbana que en poco espacio necesita acomodar cada vez más gente. Adicionalmente el movimiento comercial está prácticamente detenido, algunos de los locales en donde venden las famosas obleas están abiertos, pero por estos días no llegan los turistas a comprar.
Los especialistas, los seguros y los edificios
Edificio Andalucía, Calle 12A con Carrera 13A, tiene cerramiento con cinta amarilla y está evacuado. La puerta de la entrada quedó desajustada.El Edificio San Mateo, sobre la Avenida 12 de octubre también tiene cerramiento, uno de los apartamentos perdió una pared de la fachada.Vecinos de la Calle 12 reciben la visitas de inspectores de la Alcaldía de Manizales, de peritos contratados de manera independiente, y de otros especialistas. Los profesionales les explican el estado en el que quedaron los edificios en los que viven. Las conversaciones entre vecinos giran en torno a los seguros: ¿el apartamento estaba asegurado? ¿había seguro para zonas comunes? ¿el administrador o la administradora ya se comunicó con el seguro? ¿qué dijeron? ¿hasta qué monto cubren? ¿Qué documentos hay que entregar? Estas son las preocupaciones cotidianas por estos días.Juan David Alzate es arquitecto, especialista en evaluación inmobiliaria y trabaja para una empresa particular que está haciendo peritajes para presupuestar el daño y entregarle a los propietarios un informe para las aseguradoras. Juan David explicó que el edificio Cascadas, en la calle 12, quedó en buen estado, aunque a simple vista se nota muy golpeado. Los daños son de acabados y mamposería. El edificio no debe ser evacuado, pero debe ser habitado con precauciones. Con la mampostería pasa lo mismo que aseguran de la sangre: es muy escandalosa, pero no necesariamente revela heridas mortales.El edificio Cascadas, en la Calle 12, es uno de los pocos de la cuadra que no tuvo que ser evacuado. En una de las ventanas se observa que uno de sus habitantes continúa allí. Edificio Cascada de la Sierra, en la calle 12 con carrera 11, al lado de la Iglesia de Chipre, también sufrió algunos daños en la fachada.El Edificio Alejandra está evacuado, aunque la tienda del primer piso sigue abierta. De acuerdo con los ingenieros que visitaron la zona ninguna de estas edificaciones debe ser demolida, pero algunas, como esta, requieren reparaciones. ¿Cuánto cuestan esas reparaciones? Ninguno de los profesionales consultados se atreve a dar una cifra exacta. Dicen que todo depende del tipo de arreglos que los propietarios decidan hacer y de lo que reconozcan las aseguradoras. No obstante, para edificios de cinco pisos sin ascensor, los montos pueden rondar los $500 millones. Si se trata de daños estructurales la cifra se duplica. Eso sí, los ingenieros aclaran que no se puede precisar un monto exacto porque para ello hay que hacer estudios, que también cuestan.El Edificio Altos de Chipre en la Calle 12, también fue evacuado por los daños.
La solidaridad y la organización de los ciudadanos
Patricia Sánchez es la presidenta de la Junta de Acción Comunal de la Comuna Atardeceres. Por iniciativa de Juan Carlos, uno de los líderes del barrio, ubicaron un centro de acopio en el separador de la Avenida 12 de Octubre, en donde reciben donaciones para las familias afectadas de toda la comuna, que incluye también sectores como La Linda. Hasta el sábado 15 de agosto habían entregado 490 ayudas. No reciben dinero: si alguien llega a donar en efectivo lo acompañan hasta alguno de los supermercados cercanos para comprar los productos que hagan falta, como arroz, aceite, papel higiénico, enlatados y toallas higiénicas, entre otros.
La zona turística
Una de las esquinas más emblemáticas de la ciudad es este punto en Chipre en donde comienza el recorrido de bares y restaurantes, sobre la Avenida 12 de Octubre. El sábado el lugar estaba acordonado y con los escombros todavía sin recoger.
Yanet Padilla Tamayo es la propietaria de «La Chapolera», uno de los carritos de bebidas y comidas que están ubicados sobre el mirador de Chipre, a un lado del Monumento a los Colonizadores. Dice que fue la primera que ubicó un carro para vender tinto en esa calle, hace ya 11 años. Vive en la vereda San Peregrino, en donde el terremoto dejó daños en varias casas, incluyendo la suya. No obstante, lo que más le preocupa es su negocio: antes del terremoto este negocio tenía ventas diarias de entre 400.000 y 500.000 pesos, ahora dice que no hace ni siquiera para pagar el costo de tener el negocio abierto, pues ella trabaja con otras mujeres que la relevan. Yanet entra a trabajar todos los días a las 6:30 a. m. hasta las 3:00 p. m., a esa hora las compañeras le reciben y cierran el negocio en horas de la noche. «Lo que estoy vendiendo no alcanza ni para pagar el día», explica.El pasado sábado, antes del mediodía, lucía así de solitario el corredor turístico en Chipre. Normalmente a esa hora hay turistas, deportistas, familias, y carros parqueados a lado y lado de la vía, sobre todo en esta época del año en la que es tradicional ir a Chipre a elevar cometas.Algunos edificios de esta parte del barrio, cerca del Monumento de Los Colonizadores, también presentan daños. El Monumento de los Colonizadores se encuentra cerrado al público. A raíz del terremoto se cayó el arriero, una de sus figuras en bronce más reconocidas, y otras esculturas de la obra, como los bueyes, presentan daños.
La iglesia de Chipre
Para muchos habitantes del sector la iglesia de Nuestra Señora del Rosario es un referente simbólico importante y punto de encuentro. La iglesia es una réplica de la antigua catedral de Manizales que se quemó en 1926, en el último de los tres grandes incendios que arrasaron el centro de la ciudad. Aunque de lejos la iglesia se ve «bien», al observar de cerca se nota que tiene daños significativos en sus torres y por eso, por ahora, no se puede ingresar.
Como la iglesia está cerrada, las misas se celebran en el aula máxima de la escuela Julio Zuluaga, y la del sábado en la tarde, así como las del domingo, son afuera de la iglesia. Ya se consiguieron carpas y los feligreses trastean la silletería. Lucila Botero Álvarez, coordinadora de liturgia en la parroquia, indicó que el párroco William Alexander Grajales está optimista y esperanzado en la recuperación de la estructura de la iglesia, aunque le duele verla así porque para la Semana Santa se había invertido una suma considerable en pintura interior y exterior. El sacristán Gustavo Correa, montó el despacho en la casa cural, frente a la escuela Julio Zuluaga. Gustavo vive en Chinchiná, viaja en moto a Chipre y ha estado al frente esta «nueva normalidad», como se decía en la época de la pandemia.El reportero gráfico Juan David Rivera @riverajuanda captó esta imagen de la Iglesia de Chipre la noche del terremoto. Por estos días el barrio vive días oscuros, aunque la fuerte solidaridad comunitaria de los vecinos es un rayo de sol.
Eileen Rada nació en La Guaira, Venezuela, y actualmente vive en Manizales. Ambas ciudades sufrieron terremotos devastadores en los últimos días. Esta es su historia....
Conmemorar la esperanza para recordar que las personas necesitamos razones para confiar en el futuro y que esas razones también se construyen cuando somos capaces...
Quiero esconderme en tu páramo y quedarme entre los frailejones. Que el sonido de tus aves me arrulle en calma mientras despierto de esta pesadilla....
Preferiría (si hubiese acompañado a mi amiga), que matizáramos las palabras: en lugar de TERREMOTO, hablar de sismo; me suena más suave. Una forma de...
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