En Manizales se han compuesto dos óperas, Pensamientos de Guerra (2001) y Drácula (2005). Ambas del compositor Héctor Fabio Torres, quien actualmente es el Vicerrector de Investigaciones y Posgrados de la Universidad de Caldas. Ambas producciones fueron representadas por el Taller de Ópera de la misma universidad, con coros de aproximadamente 100 voces, bajo la dirección de Nelson Monroy, Claudia Leguizamón, Leonardo Arias y Felipe Millán.
Pensamientos de Guerra está basada en la novela del mismo nombre del escritor manizaleño Orlado Mejía Rivera y es la historia de un profesor universitario que es secuestrado por la guerrilla. La ópera fue presentada también en el Teatro Colón en 2002 con la Orquesta Sinfónica de Colombia, bajo la dirección de Andrés Posada. Todavía es posible ver una de las funciones que se presentaron en Manizales en este enlace.
Hice parte de ese montaje junto con gran parte de mis mejores amigas y amigos, y cuando veo el video que acabo de compartir recuerdo sus caras, sus interpretaciones y me lleno de emociones porque representó un hito para quienes estuvimos ahí. Tener la oportunidad de cantar una ópera íntegramente colombiana y contemporánea es una experiencia que solo podemos narrar nosotros. Es una lástima que esta producción no se haya repetido porque es bellísima.



La ópera comienza con una obertura y en la primera escena se ve al maravilloso barítono manizaleño Marco Fidel Castro interpretando el papel principal del profesor, quien parece que intuye que algo va a suceder. La guerrilla, representada por arlequines, liderados por el bajo José Fernando Díaz, entra al salón de clase, amenaza a los estudiantes y se lleva al profesor y a continuación se produce una de las escenas que más recuerdo: el grupo de estudiantes sale a marchar desde el escenario por los corredores de la silletería del Teatro los Fundadores llevando pancartas que pedían el cese de esa guerra. Mis compañeras y compañeros lloraban de verdad haciendo este recorrido y lloraba también el público. En el año 2001 las guerrillas colombianas estaban en pleno apogeo de secuestros e intimidaciones. A tres conocidos míos los había matado esa violencia algunos años antes, esta obra hablaba de cosas concretas que nos habían pasado a todos y las convertía en poesía.
El taller de ópera cumplió 35 años y recuerdo todo esto porque uno de los argumentos que aprendí con Nelson Monroy es que la existencia de agrupaciones como la Orquesta Sinfónica de Caldas, del Taller de Ópera de la Universidad de Caldas, del Ballet, etc., no se limitan a la posibilidad de ver representaciones de obras antiguas creadas en otras latitudes, sino que posibilitan la existencia de un sistema mucho más grande que ellas mismas. Se forman escenógrafos, dramaturgos, arreglistas, expertos en vestuario, en teatro musical, compositores, coristas, etc., y nos dan la posibilidad de contarnos nuestras historias de nuevas maneras, de ver formas del arte que facilitan la creación de conciencia y de reflexión.
¿Es este el papel que seguirá teniendo la cultura en un país gobernado por quienes han negado parte de su violencia? ¿De la que ellos mismos han hecho parte? La nueva Ministra de Cultura del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, Paola Holguín, es hija de Frank Holguín Ortiz, quien ha sido señalado como testaferro de Pablo Escobar. ¿Cuáles serán las formas de la cultura que privilegiará alguien que proviene del lado de los arlequines?