«El sol lamía mis huesos», de Alma O.G (fragmentos)

9 de mayo de 2026

El segundo libro de Alma O.G. es un poemario publicado por Editorial Trabestias, de Cali: "Quiero pensar que en las noches de ese pueblo / los astros se descuelgan sobre las aceras / para arrullar a le niñe que fui".
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tú,

he encausado estas palabras como un tributo: las he bañado en oro, el oro alquímico de mis lágrimas y mi goce, de nuestro amor y nuestra poesía. he legado los poemas al río y el sol ha aceptado mi ofrenda.

dispongo estos poemas ante el altar, en ellos están los conjuros de protección, de abundancia y de enraizamiento. conjuros para romper la maldición que cayó sobre nuestras lenguas cuando el hombre blanco quiso arrebatarnos la furia, sin saber que solo la estaba alimentando más.

escribí estos poemas con la luz entre los dedos, rodeada de una gloriosa oscuridad que me abraza y acuna. no pretendo ahogar la oscuridad, quiero hundirme en ella, reconocer su inmensidad, permitirle ser parte de mi lengua. este sol que invoco también está hecho de sombras.

espero que cuando me leas, puedas tú también sentir cómo el sol lame tus huesos y esa calidez restituya un poco el frío peso de la necromáquina del capitalismo y la colonialidad. nos auguro nuevas sendas donde el latir primario de los astros y nuestra conexión con ellos, sus ciclos y enseñanzas nos permitan reflejarnos en un espejo de obsidiana tan amplio como el cosmos mismo.

con los ojos llenos de sol,

alma.

la buitrera, cali

primera luna llena tras el qhapaq raymi

iv

oblicua me oculto de mí,

poniendo grietas entre las grietas

dándome un sentido obtuso que se reciente

relamiendo el rincón, el risco

antes de devenir vacío / en el cántico,

surge victoriosa la flor más rara

es una sagrada vulnerabilidad lo que

me permite estar en pie, desarrollando ausencias

borrando las fronteras sensibles del mundo

para saber que el abismo en mí

también me regresa una sonrisa

derrocho palabras sobre esta herida,

evito que sea ella la medida de mi realidad

le invito a una pequeña tregua:

salimos a comer juntas / sembramos semillas de pasto

nos acostamos sobre rosas / nos tomamos de la mano

nos reconciliamos con nuestros caminos/

sabemos que juntas podremos replantearnos

el lugar, la epistemé, el delirio

hago de quien soy

materia prima para el cambio

sustrato elemental ante el detrito:

poetizo la subsanación antílope de mi galope

este poema es una fuga/ una escapatoria

.

xiii

cuánto pesa esta porción de sentido

tanto cómo las horas acompasadas

replegándose sobre sí mismas

saturo el presente, en esta conformación

de un léxico nocturno,

en el sarcófago de una lágrima del sol

encuentro la unión, el vértice

allí todo parece contenerse

y luego liberarse sin ejercer presión

uso el concepto “todo”, pensando en la delicadeza

cuatro letras capaces de retener,

sin hacer esfuerzo alguno, la complejidad

de un número transfinito

el aleph no es nada frente al todo

cabe en la simpleza del trazo

de un dibujo legible

los terremotos, los lagrimales,

las gotas de rocío, las fosas ultramarinas,

lo cóncavo del día,

el ronquido de una estrella de mar

qué endeble es el lenguaje,

aun así cuán maravillosa la lengua

capaz de lamer

[el ritmo húmedo de un adiós]

en sus composiciones hay un secreto

que repetimos cada vez que decimos rinoceronte:

una criatura fantástica se presenta

armada con su cuerno, criando una armadura

yo he encontrado una solución

para disolver la realidad con términos

con la conjugación de veintiocho letras

que como los veintiocho ciclos de la luna

habita su completud y luego se vacía por completo

pronuncio las palabras en mi mente,

dándole un lugar al tierno silencio

para cortar el símbolo

después de esta infección

de palabra con silencio

la lengua se entumece

y queda solo un punto final

abandonado

xiv

leo compulsivamente poesía

sin saber qué busco,

quizá solo el abandono que me otorgo

leo compulsivamente poesía

recordando lo que busco,

quizás deseando un apocalipsis del lenguaje

leo compulsivamente poesía

invocando otras pieles,

quizás sabiendo que desde el primer momento he leído un mismo poema

leo compulsivamente poesía,

devorando montañas con mis dientes,

quizás solo el tremor me quedará

leo compulsivamente poesía

( )

sin embargo, todo cabe entre esos dos paréntesis,

quizás la simulación ya se tragó la literatura

leo compulsivamente poesía

, quizás

leo  poesía

,quizás

poesía

( )

xvi

encontrarás, tras el último velo,

otra pregunta en forma de verso

en esa casa, guardarás tus afugias

les darás un orden caótico

uno insatisfecho

te veré nadar entre estertores ocultos

yo seré tu consuelo

[cuando el beso te sea esquivo]

antes del alba un ave inesperada

sabrá cantarte una canción de cuna

para terminar, de una vez por todas,

con la nieve que se acumula en tus párpados

nos arroparemos con pieles prestadas

de una flor de invierno

y al final del asombro,

volveremos a fundar una rebelión

de hiedras y antílopes

.

xxxiii

mi única patria es borrosa

la he metido en un bolsillo sin fondo

pienso en su latir, y encuentro solo

formas diluidas / abyecciones de las sombras

infancia, remolino hacia la vertiente

maletas en rincones para ahuyentar las rigideces

pasillos en escuelas

¿por qué siento que aún mis

pasos están resonando ahí?

quisiera decir abandono, pero no le haría justicia

también hubo equilibrios y fracturas

un gran globo rojo sobre el que saltar

yesos con aroma a humedad

y la risa al atardecer de mi madre

aunque mi única patria es borrosa,

quiero pensar que en las noches de ese pueblo

los astros se descuelgan sobre las aceras

para arrullar a le niñe que fui


.

El poemario El sol lamía mis huesos es el segundo libro de Alma O.G, colaboradora habitual de Barequeo. El año pasado publicó A(k)uzo.

El sol lamía mis huesos

Editorial Trabestias

Cali, Colombia

85 páginas 

2026

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  • Habitante de la dimensión mística del sonido. Conjuradora de ruidos, hechizos transmediales y tejedora de ecosistemas escuchables. Dj, productora y escritora andina. Autora de los libros A(k)uzo (2025) y El sol lamía mis huesos (2026). Co-fundadora de la plataforma sonora  Resonantes Ruido Trans, comadre de Anomalía Colectiva y editora de Trabestias. Parte de la primera promoción de Monte Olimpa de Casa Biche y la residencia Pacífica del Instituto Goethe. Periodista y candidata a magister en educación. 

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