Los sonidos sordos del Hotel Dibeni

Entre el 11 y el 16 de agosto los sonidistas lograron registros en el Hotel Dibeni: siete señales presuntamente positivas y dos negativas. Ninguna desembocó en una acción de rescate con vida.
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En pleno centro de Pereira, en la Carrera 8 # 15-55, se levantaba hasta las 7:34 a. m. del 10 de agosto de 2026 el Hotel Dibeni, una construcción de 7 pisos, con 130 habitaciones, gimnasio, salón de eventos, restaurante y parqueadero. Quedaba a cuatro cuadras de la Plaza de Bolívar y estaba calificado con tres estrellas. El precio promedio era de $130.000 por noche en alojamiento para dos personas, según se lee en páginas web que todavía ofrecen sus servicios.

El terremoto de magnitud 7,4 lo dejó, en segundos, reducido a escombros. Las cifras oficiales indican que ocho personas murieron allí, mientras que otras alcanzaron a salir antes del colapso.

Cinco semanas después del terremoto, cuando ya la maquinaria amarilla terminó sus labores de demolición y el antiguo edificio es hoy un lote vacío, el Hotel Dibeni sigue habitando en la mente de alrededor de 30 sonidistas que participaron allí en labores de rescate. Este hotel es el eje de un informe que elaboró la Red Audiovisual de Caldas y la Brigada de voluntarios sonidistas de Manizales, en el que construyeron una bitácora sobre lo que lograron escuchar en las horas siguientes al terremoto. Sonidos que podrían ser de personas con vida que no fueron rescatadas de entre los escombros. No hay certeza, pero ante la duda queda una enorme sensación de frustración e impotencia.

Según el informe, «entre el 11 y el 16 de agosto lograron capturas de sonido grabadas en el Hotel en las que hay siete señales presuntamente positivas, dos negativas y ninguna desembocó a una acción de rescate con vida».

De acuerdo con el documento, hubo falta de colaboración de las autoridades locales hacia los sonidistas y se obstaculizó el trabajo que venían haciendo estos voluntarios en coordinación con equipos rescatistas. El informe señala que miembros del Cuerpo de Bomberos Oficiales de Pereira «en múltiples ocasiones a lo largo de los procesos de grabación de los sonidistas, manifestaron desdén por la tarea, por los equipos y en especial por las pruebas; lo cual dificultó el poder completar la labor con éxito». Además indica que el equipo sufrió estigmatización, en medio del clima político tenso entre derecha e izquierda, y algunos miembros fueron etiquetados como «petristas», sin tener relación alguna con partidos o movimientos políticos. Su trabajo fue una misión humanitaria.

Sonidistas y rescatistas

Los sonidistas que apoyaron las labores de búsqueda luego del terremoto son comunicadores, diseñadores sonoros, técnicos de sonido y profesionales que usualmente trabajan en producciones de cine, televisión o pódcast. Son personas habituadas a los micrófonos, los audífonos, los software especializados en limpiar audios y aislar sonido, y los procesos relacionados con grabación, corte y edición. Un terremoto no hace parte de sus rutinas, a menos que ese sea el tema de una serie o película.

El lunes 10 de agosto la catástrofe los sacó de su rutina. El colectivo caleño Noís Radio convocó por Whatsapp y redes a la organización de brigadas de sonidistas en Cali, Pereira y Manizales, para articularse e ir a las zonas devastadas. El objetivo era «grabar profesionalmente y encontrar las vibraciones o los sonidos que el oído humano usualmente no puede escuchar», como explicó la podcastera Laura Ubaté en su llamado. La idea consistía en escuchar si debajo de los escombros causados por el colapso de edificaciones lograban identificar sonidos de personas atrapadas, que pudieran ser rescatadas.

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni
Equipo de brigadistas de Palmira en Pereira

La experiencia no es nueva, aunque sí lo fue para casi todos los sonidistas colombianos. El 19 de septiembre de 2017 ocurrió un terremoto de magnitud 7,1 en México un país con gran experiencia en rescate y atención de este tipo de emergencias. Entre los aprendizajes que dejó ese terremoto fue la articulación entre rescatistas y sonidistas, con el fin de aprovechar los micrófonos y equipos de alta sensibilidad para poder captar señales de auxilio, desde voces hasta golpes.

Fue así como en las horas y días posteriores al terremoto llegaron a Pereira diversos equipos de sonidistas. En el Hotel Dibeni se sumaron alrededor de 30 que trabajaron usando la metodología de escucha de Sonidistas de México, adaptadas a las condiciones que encontraron en Pereira.

Según el informe «se emplearon micrófonos unidireccionales y omnidireccionales, audífonos de inmersión y audífonos con cancelación de ruido y grabadoras profesionales con frecuencias de muestreo de 48.000 Hz que permitía registrar con mayor fidelidad los matices agudos, mejorar la definición espacial y guardar fidelidad en el audio».

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni

Con estos equipos utilizaron dos metodologías de escucha: Triangulación del sonido y verificación externa, con duplas de sonidistas que realizaban cuatro turnos de llamado, cada uno compuesto por tres llamados. «Finalizado cada llamado, el líder de sonido constataba confirmación o no confirmación de alguna marca de supervivencia, este recorrido secuencial permitía construir, llamado tras llamado, un mapa progresivo de las marcas y señales de vida». Posteriormente, se sometían los registros a una segunda instancia de verificación mediante un software de análisis de audio, solo cuando se daba la autorización y el tiempo para verificar, lo que permitía escuchar y visualizar las señales capturadas para reducir el margen de error propio de la percepción individual.

La segunda metodología fue la grabación y verificación in situ, para los momentos o lugares con uno o máximo dos sonidistas con una capacidad instalada mínima: Grabadora, micrófono y audífonos con cancelación de ruido. «Se realizaba una grabación, se le pedía al otro sonidista que escuchara la grabación y en algunos casos al mismo topo o personal in situ para que pudiera verificar que sí había un llamado de vida o si el sonido correspondía a las señales sonoras del ambiente. Para aminorar la confusión se realizaban tres llamados».

Los voluntarios conocieron los protocolos de Sonidistas de México por la información que recibieron vía Whatsapp, pero para la gran mayoría era su primera experiencia real. “Recuerda que el micrófono va contra las estructuras para poder detectar cualquier vibración que pueda hacer un sobreviviente”, fue la instrucción que recibió Laura García Betancur, de acuerdo con la vivencia que ella misma narró en Barequeo, dentro del proyecto SismoResistentes.

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni

La bitácora del Dibeni

El Informe elaborado por la Red Audiovisual de Caldas y la Brigada de voluntarios sonidistas de Manizales incluye una bitácora que narra las acciones desarrolladas cada día, así como las dificultades en el proceso de búsqueda. A continuación presentamos algunos de sus apartes:

Martes 11 de agosto, 6:00 a. m.

23 horas después del terremoto

«César fue una persona que perdimos el día de ayer, creemos que la perdimos […] logramos articularnos en la parte de sonido, la escucha de diferentes ruidos que nos indicaban que había una persona debajo de los escombros, lastimosamente por la desarticulación, pues como con las instituciones no fue posible sacarlo a tiempo, apenas empezaron a mover placas más o menos sobre las tres de la mañana y para mí ese momento fue de muchísima esperanza porque creíamos que íbamos a lograr confirmar que estábamos haciendo el trabajo y que íbamos a salvar esa vida”.

Miércoles, 12 de agosto, 9:00 p. m.

59 horas después del terremoto

«En el Hotel Dibeni, un equipo de 5 sonidistas de Pereira realizaban pruebas de triangulación y verificación externa, con la que encontraron una presunta prueba de vida desde la zona contigua al hotel, por las paredes de una ferretería casi colapsada que daban una ventana de escucha hacia el sótano».

Jueves 13 de agosto, 5:00 p. m.

90 horas después del terremoto

—Hasta las 6:00 a. m. trabajamos porque nos quitaron el sitio, pero nosotros ya a las 4:30 a. m. teníamos una localización de vida y un túnel completo.

—Y ¿por qué dejaron de trabajar allá?

—porque nos desalojaron ese mismo día, después cuando estábamos en la operación, después que confirmamos que había vida, seguimos operando, abriendo el túnel y les dijimos: mira allá está la persona prácticamente, después de esta pared [y la contraparte dijo] Ah bueno ya, desalojen, salgan.

Viernes 14 de agosto, 2:00 a. m.

98 horas después después del terremoto

«Hicimos un par de llamados, primero pedimos dos golpes, fueron contundentes. Luego, le pedimos, hazlo tres veces; ahora, hazlo cuatro veces».

«Sé que la mayoría de los que estamos acá, la mayoría presenciaron lo que vivimos; casi nadie nos va a creer, lo bueno es que está la evidencia de que sí. Sea lo que sea que se haya comunicado con nosotros, una mujer o un niño, desde un radio. Está claro que debe haber algo ahí. Ustedes que son los líderes de cada cosa, van a hacer se van a encargar de hacer bien su  trabajo, sea como sea que se vayan a articular […] yo prefiero el trabajo de los topos».

«Sobre las 11:00 a. m. la presencia del alcalde de Pereira Mauricio Salazar Pelaéz desaceleró el ritmo de la búsqueda; por lo que otros equipos de sonidistas se desplazaron por zonas aledañas al hotel, tales como bodegas y tiendas ubicadas por la carrera 9 que pudieran dar otros indicios sonoros del lugar. El resultado fue un audio de presunta supervivencia grabado desde una de las tiendas ubicadas en la carrera novena que daba a la pared del supermercado ARA; los vecinos de la zona solicitaron apoyo pues escuchaban una voz, a lo que la confirmación del audio parecía dar positiva.

Escuchar el audio, con atención al segundo 24 y siguientes:

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni
Punto de grabación pared contigua al ARA. Indicación hecha a partir de imagen de Google Maps.

«Durante las búsquedas y la comprobación, había dos maneras de informar a las autoridades lo que se escuchaba: la primera era pasarle los audífonos en el sitio, y realizar las comprobaciones para que escucharan el mismo sonido; otra manera de comprobar era: mostrar a las autoridades las grabaciones después de salir del sitio. Este empezó a ser el caso durante la jornada del viernes, pues la cantidad de mandos comenzó a variar y daban indicaciones contrapuestas, esto cambió la forma de operar de los primeros días. La esperanza que se tenía al escuchar las comprobaciones era que se pudieran retomar las búsquedas en donde se habían escuchado voces. Pero esto no ocurrió».

Sábado 15 de agosto, 11:00 a. m.

120 horas después del terremoto

«Líderes sociales, sonidistas y rescatistas, trataron de ingresar de nuevo al Hotel Dibeni para realizar detecciones sobre el estado de los presuntos supervivientes. Sin embargo, miembros de la fuerza pública —Policía de Rescate o Ejército—, que estaban custodiando la zona, solicitaban un permiso de solicitud de ingreso, que debía remitirse desde Bomberos Pereira para poder entrar de nuevo al hotel».

«A las 5:00 p. m. los sonidistas ingresaron al lugar a realizar detecciones; el tiempo fue limitado y la capacidad instalada del momento no arrojó muestras concluyentes pero sí significativas por lo que se le solicitó al nuevo jefe de Bomberos una prueba con triangulación».

Domingo 16 de agosto, 1:00 a. m.

138 horas después del terremoto

«En la mitad del tercer llamado, la policía interfirió en el lugar con un drone por lo que se suspendió esa prueba y se reanudó luego de que el dron se fuera».

«Pese a los diversos tropiezos, de este escaneo completo surgió, en la ubicación de una dupla, una prueba de vida, una voz masculina que presuntamente dice: “Sáquenme de aquí”».

Aunque el audio tiene baja calidad, los sonidistas hicieron un análisis que arrojó esta imagen:

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni
Análisis del audio

«El informe técnico de esta prueba se presentó al director de Bomberos, sobre el mediodía del 17 de agosto, ellos manifestaron que irían a buscar dichas pruebas. El equipo de sonido no tuvo conocimiento de más acciones organizadas para el rescate de víctimas en la zona».

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni
Última inmersión de sonidistas y topos. Crédito: Red Audiovisual de Caldas

***

Martes 8 de septiembre. 8:30 a. m.

29 días después del terremoto

El fotógrafo Juan David Rivera recorrió el centro de Pereira, con el fin de ver cómo estaba la ciudad un mes después del terremoto. Al pasar por el antiguo Hotel Dibeni encontró que avanzaban las labores de demolición, con retroexcavadoras y maquinaria pesada.

El reporte oficial #7 de Medicina Legal, del 26 de agosto de 2026 documentó 152 personas desaparecidas por el terremoto, de las cuales 100 corresponden a Pereira. A ellas se suman 98 víctimas identificadas en esta ciudad.

Los sonidos sordos del Hotel Dibeni
Una cuadrilla de obreros trabaja en la remoción de escombros del antiguo Hotel Dibeni. Crédito: Juan David Rivera @riverajuanda.
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Los sonidos sordos del Hotel Dibeni
Numerosas calles del centro de Pereira permanecen cerradas por los escombros y el tránsito de maquinaria pesada. Crédito: Juan David Rivera @riverajuanda.

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