Noruega amaneció este viernes 28 de agosto con la noticia de la muerte del Rey Harald V, el monarca de ese país durante los últimos 35 años.
El rey Harald V, de 89 años, había sido hospitalizado el pasado lunes por una anemia causada por una infección de sangre, y el jueves la casa real había informado que su estado de salud era grave.
La noticia de su deceso motivó a cientos de noruegos a llevar flores al Palacio Real de Oslo y manifestar sus respetos ante la figura de un monarca querido y apreciado por la comunidad.
Este rey se caracterizó por dar un mensaje de unidad. En asuntos como la migración sostuvo que cualquier persona, sin importar de donde proviniera, podía ser noruega. Para la comunidad migrante la figura de este rey es importante, en un período en el que circulan discursos radicales contra la diversidad.
De hecho el rey Harald V se casó con una mujer plebeya, que no provenía de la realeza, y fue el primero en romper con esa tradición.