En qué consiste y cómo se ve un pacto de silencio

5 de marzo de 2026

Lo que un pacto de estos tiene de fondo es la necesidad de cerrar filas alrededor de sí mismos para evitar cuestionamientos sobre cualquiera que pertenezca a su mismo equipo.
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Los pactos de silencio no quedan por escrito. No son acuerdos a los que se llega después de una junta o una asamblea. Suceden de manera tácita y automática y tienen la misma lógica de los cuatro mosqueteros, todos para uno y uno para todos. Buscan proteger a un grupo de personas, bien sea un pacto patriarcal o un pacto de clase. Solidaridad de cuerpo, lealtad de grupo, etc.

El pasado 24 de febrero, después de que 34 periodistas, columnistas y abogadas firmamos un manifiesto en el que exigimos al expresidente Andrés Pastrana Arango dar respuesta a las inquietudes que surgen a raíz de su relación sostenida de varios años con personas pertenecientes a la red del pederasta Jeffey Epstein, que incluye también conversaciones y fotografías con Ghislaine Maxwell y Jean-Luc Brunel, el periodista Julio Sánchez Cristo preguntaba con un tono levemente indignado dónde constaba ese pacto, como preguntando por evidencias.

Emisión del 24 de febrero de 6AM La W.

Al comienzo del manifiesto, que ya suma 162 firmas en el momento en el que escribo esto, dice lo siguiente: “Las respuestas de Andrés Pastrana con respecto a sus múltiples menciones en los Archivos Epstein son inaceptables, como también lo es el pacto de silencio que sobre el expresidente opera en los organismos del Estado, en buena parte de la clase dirigente y en la mayoría de los grandes medios de comunicación colombianos”, y es cierto que las menciones o cuestionamientos a Pastrana eran leves o inexistentes antes de que se publicara este documento. 

El mismo Sánchez Cristo lo admite, parafraseo: “lo hemos llamado (a Pastrana) y no nos contesta y él es libre de responder o no”. No, eso no es verdad, él tiene una responsabilidad con el país porque algunos de los hechos evidentes en los documentos ocurrieron durante su Presidencia, es decir que es posible que allí estén involucrados recursos públicos. Pero además, la gravedad de lo que se ha conocido es tan escandalosa que esa reticencia a contestar el llamado de los periodistas es en sí misma una noticia que habría que comunicar a la opinión pública.

Días después empezaron a salir también cartas de respaldo al expresidente firmadas por sus amigos, conocidos, exministros, entre otros. Es decir, comenzaron a evidenciarse los pactos de clase que aseguran que no existen, metiendo las manos al fuego por una persona que se ha negado a dar respuestas, argumentando que lo conocen bien y que es una persona respetable. Vale la pena decir dos cosas: que un criminal sea buena persona contigo no quiere decir que no sea un criminal, y dos, como lo evidenció el caso de Gisele Pelicot, nunca terminamos de conocer a los demás. Ella también creía que su marido era un excelente tipo antes de enterarse de que convocaba hombres a su casa para que la violaran mientras estaba inconsciente. 

Detrás de este tipo de pactos puede haber muchas cosas: gente que tiene temor de ser identificada también como culpable de crímenes o violencias, personas que piensan que no tomar ninguna posición es neutral y otros que creerán en la buena fe y la moral sin tacha de las personas cuestionadas. Pero lo que un pacto de estos tiene de fondo es la necesidad de cerrar filas alrededor de sí mismos para evitar cuestionamientos sobre cualquiera que pertenezca a su mismo equipo. Estas personas entienden bien que permitir las pesquisas sobre uno de ellos es admitir cuestionamientos sobre cualquiera y quedar en esa posición es naturalmente incómodo. Cuidamos a uno para cuidarnos a todos. 

Como cualquier otro valor la lealtad necesita límites claros. ¿Somos leales primero con nuestros principios o con las personas? Cada uno sabrá dónde pone sus fronteras, pero posibles casos de pederastia o de trata de personas, así como la corrupción y el mal uso de los recursos públicos, deberían ser líneas diáfanas para cualquiera.

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  • Manizales, 1974. Periodista. En 2020 publicó "Como Hombres": el mundo de las mujeres en zapatos masculinos.

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