
Al visitar Berlín, con su historia acorazada en cada calle, recordé que olvidamos caminar entre la Historia, entre pisadas de desconocidos —o conocidos—.
En algunas ciudades, esa historia se siente más que en otras. Berlín es un caso singular: confluye un pasado agotado, un presente que se resiste a repetirlo y un futuro que sin saber, podría saber lo que le aguarda.
Allí me encontré con Pasha, protagonista de «The Orphange», una novela de Serhiy Zhadan. Su premisa parece simple: no tener opinión sobre la guerra. Pero la metamorfosis del personaje no es lo único que cambia. Pasha se esfuerza por mantenerse neutral, cambiando de bando según su interlocutor; es el ciudadano que prefiere pasar desapercibido, la personificación de «la ignorancia es una bendición», mientras la guerra acecha inevitable.
Ahora, fingir que no existe no le impide que esté a salvo del peligro. De hecho, esta historia entrañable se construye a través del vínculo con su sobrino, el único familiar que puede rescatar.

Hablar de familia —desde la niñez y esa relación entre ambos— no es sencillo. Mis señas en el libro empezaron con post-its azules, marcando la crudeza de la guerra y su imagen gélida. Luego viraron a rosados: experimentando el encanto de estar vivo y ser reconocido por el otro, protegido por el otro, encontrar a la familia en tiempo de guerra, un hogar.
La ficción es el mejor aliado para compadecernos de quienes sí sufren la guerra, y así entender su proceso doloroso y desgarrador. Pasha podría ser cualquiera de nosotros: ese que minimiza la gravedad de los hechos. Para Ucrania, tierra de su creador, es una historia brutal y directa, diseñada para que el lector se dé cuenta de que las invasiones no son una hipérbole. No se pueden ignorar.
Publicada por primera vez cinco años antes de la guerra actual en Ucrania, muchos lectores han descrito a este libro y a su escritor, Zhadan, como los enviados de un mensaje profético que a hoy, solo son un ejemplo de tantas guerras que vive el mundo.
Así que gracias a Stas, amigo, por presentarme a Pasha y la historia de muchos ucranianos, colombianos, venezolanos que pueden transformar su vida y también entender que sí se puede hablar de libros en tiempos de guerra.