Desde mi ventana hablo sobre los vecinos que veo y analizo; aquellos que me llaman la atención por sus vidas interesantes o secretas que no pueden ser reveladas por completo porque el espectador debe terminar la tarea de conocerlas. Eso quiere decir que las ventanas quedan abiertas para quienes quieran entrometerse.
Diría que soy un indiscreto moderado. Acá no hay ínfulas de reseñas pretenciosas, sino deseos de provocar los ojos del lector o, por el contrario, evitarle un gasto innecesario a una sala de cine o a una librería.
Pluribus
Vuelve el señor Vince Gilligan a construir ahora un mundo llamado Pluribus. La serie consiste en que la felicidad se instaura en la Tierra como un virus psíquico. Todos son seres de luz y de amor, unos pandequesos, excepto 13 personas que no están en la mente colmena. Entre ellas está la escritora Carol Sturka —protagonizada por Rhea Seehorn, actriz ninguneada en los Emmy; su papel en Better Call Saul merecía por lo menos un reconocimiento, aunque este domingo 4 de enero en los Critics Choice Awards recibió por fin el premio a Mejor Actriz en serie dramática por Pluribus—, quien pierde a su esposa por la pandemia. En el aspecto narrativo, la distopía de Vince Gilligan da pistas sobre cómo se comporta esta sociedad parecida a los asistentes personales de IA como Siri o Alexa, lo que enloquece a Sturka porque ha perdido su humanidad: su capacidad de enfadarse, de putear, de estar triste. Es un sancocho que apenas se está cocinando. Es lenta, como Breaking Bad en las primeras temporadas, pero se sabe que las mañas de su creador consisten en sorprender cuando menos se espera. Con respecto a la segunda temporada, Gilligan le dijo a The Hollywood Reporter: «Para ser sinceros, va a frustrar a algunos. Trabajamos a la velocidad a la que trabajamos, como los glaciares que se derriten a la velocidad a la que se derriten». A lo que Stephen King le responde en X (antes Twitter):“Vince Gilligan dice que no tiene prisa por empezar la segunda temporada de PLURIBUS. Entiendo, pero oye, Vince, si me escuchas: no me estoy haciendo más joven”. Además queda la expectativa de saber qué pasará con Manousos, el personaje interpretado por el actor colombiano Carlos Manuel Vesga, a quien le conocemos la nacionalidad por el hijueputazo que lanza en llamada telefónica. Promete ser otra obra maestra.
No Other Choice
Tienes el trabajo de tus sueños, has trabajado en una empresa durante 25 años y te sientes cómodo allí. Pero un día, te despiden. Entra la crisis porque no consigues empleo. Toca vender la casa en que vives y ya la suscripción de Netflix no podrá ser renovada; las mascotas tienen que llevárselas porque hay muchas bocas que alimentar y, para rematar, en tu cabeza está la idea de que el único empleo que deseas fue donde fuiste despedido. ¡Ah, las pelotas! Vamos a acabar con la competencia entonces. Esto le ocurre al protagonista, Man-soo (interpretado por Lee Byung-hun), un tipo que trabaja en la industria papelera. La historia trae reflexiones sobre las profesiones con posibilidad de ser reemplazadas por las máquinas, sobre el desespero económico y las dinámicas familiares durante el desempleo y sobre la idealización del trabajo. El director Park Chan-wook, conocido por Oldboy: cinco días para vengarse (2003), utiliza en esta tragicomedia unas transiciones preciosas. Es un sello personal marcado en sus películas. El tono de la película es similar al de Parásitos (2019), del director surcoreano Bong Joon-ho. Estará disponible en cines el 15 de enero.
Bugonia
El director griego Yorgos Lanthimos es un cineasta que divide al público. Es un personaje de amores y odios. En mi caso, lo disfruto por sus historias extrañas e incómodas que critican a la sociedad y que dan pie a debatir sobre nosotros como humanos. La nueva película que sacó el año pasado fue Bugonia, que trata sobre dos jóvenes convencidos de que la directora ejecutiva de una empresa poderosa es una alienígena. Detrás de la trama, se infiere la desconfianza por el sistema y por los medios de comunicación; ¿a quién podemos creerle? A Nicolás Maduro lo capturan, y en X veía imágenes hechas con IA que la gente compartía como si fueran reales. Pero, cualquiera no es ajeno a equivocarse cuando la técnica se perfecciona cada día. Desde la película, el personaje de Jesse Plemons —actor fetiche junto con Emma Stone de Lanthimos— refleja un personaje cerrado con sus creencias, un conspiracionista que secuestra a la alienígena para contactar a los superiores que la mandaron a acabar el mundo. Es una sátira perfecta para estos tiempos que invita a dudar sobre lo que vemos. Entra en mi lista de favoritas del año pasado.
The Studio
Matt Remick (Seth Rogen), un nostálgico de las viejas épocas del cine, es el nuevo director de Continental Studios. Su principal misión desde que obtiene el cargo es crear películas que sean un éxito comercial y en crítica. En cada capítulo, hay un problema para él desde disuadir a Martin Scorsese para que no realice una película sobre la masacre de Jonestown porque la historia no vende (sería interesante ver esa historia en largometraje) hasta el caos para realizar un plano secuencia que es interrumpido miles de veces (el mejor capítulo). Es una serie para morirse de la risa. Muestra qué hay detrás del mundo de Hollywood y de la creación de una película; muestra cuáles son los intereses de un productor, un director y un actor; o el problema de alargar una película para una productora; y el desprecio de otras profesiones que se creen superiores por hacer cosas más importantes que hacer “cine”. Al verla me recordó la sensación de locura que tenía la película argentina Relatos salvajes (2014). Es una joya de Apple Tv.
Que pase lo peor
Si entro a la librería y miro la contraportada de un libro que dice “esta novela es extraordinaria. Pero si le contamos de qué va, se la arruinamos. Léala”, es inevitable quedar tentado a comprarlo, y más cuando tiene una portada atractiva. Dentro de lo que se puede contar, Que pase lo peor (Random House) trata sobre un profesor universitario que es despedido de su trabajo y que está llevado del carajo porque no tiene dónde caerse muerto. Es un personaje fracasado que, además, le va mal en el amor. Luego tiene la oportunidad de trabajar con un señor que quiere aspirar a un cargo en política. Aquí es donde los pasos del escritor Antonio García Ángel logran ser insospechados al capturar al lector para que se cuestione qué va a ocurrir. Es una historia que combina clásicos de la literatura universal y referencias de la cultura que enriquecen la lectura. Lo consideraría un libro para leer un fin de semana para relajarse y pasar ratos inesperados e hilarantes. Y sí, acá también la locura está presente.