El jueves 26 de noviembre se inaugura en el Museo de Arte de Caldas, en Manizales, Umbral, una muestra que recorre 25 años de trayectoria del fotógrafo Federico Ríos Escobar, con curaduría de Santiago Escobar-Jaramillo. La exposición parte de Nada que esconder (2002), «una exploración del cuerpo hecha en película diapositiva y copiada en papel blanco y negro». De ahí pasa por series como VERDE, Darién, Silencio, Transputamierda y Las ruinas de la maldad, hasta llegar a sus trabajos más recientes, White Line y Cambalache.
Uno de los atractivos de Umbral es que el público verá por primera vez Bandera de paz y Fuera de lugar, dos obras inéditas que, dice su autor, son «de carácter explosivo y profundamente crítico. Ambas cuestionan el establecimiento y confrontan al espectador con las tensiones y realidades complejas de nuestro tiempo». La muestra permite seguir la evolución de una mirada que durante un cuarto de siglo ha hecho de la fotografía una herramienta para interpelar el cuerpo, el territorio y la sociedad colombiana.