El río suena con Ómar Darío Cardona: demoler, reforzar, reconstruir

18 de agosto de 2026

"Los desastres no son problemas de caridad pública ni de primeras damas de la nación. Los desastres son un problema del Estado: del impacto social y económico; de los pasivos contingentes".
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Luego del terremoto de magnitud 7.4 del 10 de agosto los damnificados por esta catástrofe se estiman en alrededor de 150.000 personas, según cifras preliminares. Además de los casi 300 muertos, un número similar de desaparecidos y 4.000 heridos, hay miles de familia que perdieron su vivienda, o que se encuentran en albergues o durmiendo en casas de familiares o amigos porque tuvieron que evacuar.

¿Qué hacer con esas edificaciones que hoy están acordonadas y sin posibilidad de ingreso? ¿Cómo saber si se pueden salvar? ¿Es mejor demoler? para hablar sobre estos temas invitamos a El río suena a Omar Darío Cardona Arboleda, quien ocupó la Dirección Nacional de Gestión del Riesgo entre 1991 y 1995. Cardona es Ingeniero Civil, doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural, profesor de la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales, y gerente de Ingeniar Risk Intelligence, empresa que trabaja en modelación del riesgo a nivel mundial, para gobiernos y organismos internacionales.

«Los desastres no son problemas de caridad pública ni de primeras damas de la nación. Los desastres son un problema del Estado: del impacto social y económico; de los pasivos contingentes que el Ministerio de Hacienda tiene que estar pensando que le implica este desastre. Este no es el mismo terremoto del Eje Cafetero de 1999: es mucho más grave», señaló Cardona.

Explicó que es normal que en esta primera fase existan diagnósticos preliminares sobre el estado de las construcciones, pero insistió en que es necesario hacer nuevos dictámenes antes de tomar una decisión sobre demoliciones. «En Armenia se dijo que el Invías asumiría las demoliciones y que no se iba a cobrar si la gente las solicitaba dentro de los tres meses siguientes. Muchos pidieron la demolición porque pensaron que el Estado les iba a reponer el edificio o la casa, pero eso no es así».

Agregó que no todos los ingenieros, y ni siquiera los estructuralistas, están en capacidad de dar un dictamen definitivo sobre la patología de un inmueble. Se trata de un conocimiento especializado y escaso que, si se hace de manera apresurada, puede terminar afectando de manera grave el patrimonio de la gente y, además, generar un problema grande de déficit habitacional. Aunque los edificios o las casas se vean mal, porque se cayeron fachadas, muros o techos, lo que determina su estado real es la estructura, es decir, las columnas y vigas que sostienen el inmueble. En muchas ocasiones no hay daños estructurales, y en los casos en los que sí los hay puede ser posible hacer un reforzamiento que evite la demolición.

Cardona también se refirió a las obras preventivas que se realizaron en la Catedral y en la Gobernación de Caldas, edificios que a pesar del fuerte terremoto se mantienen en pie. «A Manizales, en términos generales, le fue bien con el terremoto. Desde finales del siglo XIX acá hay una cultura sísmica y aunque hubo víctimas y daños materiales considerables, lo que ocurrió es poco frente a lo que pudo pasar con un terremoto de esta magnitud», señaló el experto.

Con relación a la reconstrucción, Cardona consideró que el Fondo de Reconstrucción para el Eje Cafetero, Forec, creado en 1999 a raíz del terremoto del Quindío, hizo algunas cosas bien y otras no. Destaca el trabajo zonal con ONGs y comunidades locales, que ya se había aplicado en Murindó, luego del terremoto de 1992. «Esto hay que diseñarlo muy bien por sectores, prioridades y territorios diferenciados. El Forec hizo bien el trabajo zonal, pero se cometieron muchos errores de los que hay que aprender. Por ejemplo: ¿qué le dejó el Forec a Armenia y al Quindío en términos de desarrollo territorial, en los POT? Los hicieron unos consultores, pero quién aplicó esos planes de ordenamiento territorial después?»

La conversación completa con Omar Darío Cardona está disponible en nuestros canales de Youtube Spotify.

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